Sufrimiento y Evangelio
Gracias a los sufrimientos de Cristo, el día de hoy tenemos la oportunidad de poner nuestra fe en Él, el varón de dolores, experimentado en quebranto, quién nos comprende en medio de nuestro sufrimiento pues ha sido partícipe del mismo, dándonos nueva vida en Él; una vida que no cae en la desesperación total, pues reconoce que, en Cristo, hay esperanza; pues reconoce que el sufrimiento de esta vida es temporal, y que la verdadera morada celestial es eterna.