29 May 2020

Teología Elemental: La Imagen de Dios

Por Dr. J. Alberto Paredes

Creados A Su Imagen y Semejanza

Siguiendo las recomendaciones de un mentor, de vez en cuando me daré a la tarea de escribir una breve introducción a algunos términos técnicos que forman parte de las creencias más elementales de nuestra teología. Trataré de explicar una idea teológica de la forma más sencilla posible (y en menos de 800 palabras a partir de ahora).

El hecho de que el ser humano haya sido creado a imagen y semejanza de Dios es algo que, si llevas suficiente tiempo en la iglesia, seguramente has escuchado en más de una ocasión. Y sin embargo, a veces las cosas que decimos con más naturalidad son las que resultan más difíciles de definir.

¿Qué es la imagen de Dios?

Las perspectivas que existen para responder esta pregunta son casi tantas como la cantidad de personas que han escrito al respecto. Sin embargo, para trabajar hacia una definición de la doctrina de Imago Dei (lat. imagen de Dios), debemos establecer algunos parámetros.

Primero, lo que sea que esta Imago Dei signifique, no debemos distraernos por el uso de imagen y semejanza en Génesis 1:26. Si bien, las palabras no son iguales, en este contexto se utilizan como términos intercambiables. Semejanza amplía y explica la palabra imagen. Podemos notar esta dinámica en pasajes como Génesis 5:1 donde se usa semejanza; y Génesis 9:6 donde imagen es elegida por el autor.

Además, algo que podemos afirmar acerca de la Imago Dei es que el hombre fue creado perfectamente con ella (Gen 1:27), pero esta imagen fue distorsionada, sin desaparecer, después de la caída. Si la caída hubiese removido completamente la Imago Dei en nosotros, el mandato en Génesis 9:6 (post-caída) no tendría sentido.

También es necesario considerar que, aunque el aspecto físico es parte fundamental de lo que el hombre es, éste probablemente no está relacionado con la Imago Dei. La razón es simple, Dios es espíritu (CMW. P4). Esto nos deja con el alma del ser humano. Es aquí donde encontramos esta imagen, sello o impresión del Creador.

Tomando en cuenta todo lo anterior, la Confesión de Fe de Westminster afirma que fuimos creados:

…con alma racional e inmortal, dotados de conocimiento, rectitud y santidad verdadera…teniendo la ley de Dios escrita en [nuestros corazones]. (CFW IV.2)

Esta es una buena suma de lo que Imago Dei es. El hombre fue creado para reflejar de forma perfecta la imagen de su Creador, un espíritu racional, inmortal, lleno de conocimiento, rectitud y santidad. Además, esta imagen tiene algunas consequencias en la vida del ser humano.

¿Cuál es el resultado de esta Imago Dei?

En primer lugar, el haber sido creados a imagen de Dios, pone al hombre instantáneamente por debajo de Dios, por el hecho de ser criatura, y por encima del resto de la creación, por portar su imagen. Ni la más pequeña bacteria, ni la galaxia más hermosa, pueden ser comparadas al hombre, porque el Dios que creó tanto a la bacteria como a aquella galaxia, decidió imprimir su propia imagen no en la una, ni en la otra, sino en el hombre, corona de la creación (Sal 8:3-5).

Otra consecuencia es que el hombre es responsable de ejercer dominio sobre el resto de la creación (Sal 8:6-8). Esto no significa que tenemos derecho de hacer cualquier cosa con ella, sino que debemos administrar fielmente lo que Dios ha puesto en esta tierra (Gen 1:28; 2:15).

Así como el llamado de glorificar a Dios mediante el dominio es resultado de esta Imago Dei, otro aspecto a considerar es que, a diferencia de los animales, el hombre no es un ser atado a sus instintos. El hombre tiene una voluntad, con la que puede decidir según las inclinaciones de su corazón, y que por ende, puede ser responsable de sus actos.

¿De qué sirve saber esto?

El hombre halla dignidad por el simple hecho de ser Imago Dei. Dado que todo ser humano porta esta imagen, nuestro valor y dignidad no son dependientes del sexo, si es hombre o mujer; de la edad, si aún está por nacer o está a horas de la muerte; del físico, si tiene o no cada miembro de su cuerpo o si éste es funcional; o del estatus económico. Esta doctrina se encuentra directamente en contra de propuestas como el racismo, clasismo, eutanasia, aborto y eugenesia.

Finalmente, tener una buena teología de la Imago Dei deja en evidencia todo aquello que fue distorsionado en la caída. Hoy es evidente que el hombre es racional e inteligente, pero usa esa inteligencia de continuo para mal (Gen 6:5; Rom 3:10-12). Por ende, esta doctrina es mejor apreciada en la persona de Cristo, el hombre perfecto, Aquél en quien la Imago Dei ha sido preservada y a la cual el Espíritu lleva a los suyos mediante la redención en Jesús (Ef 4:24; Fil 1:6; Col 3:10).

Así pues, decimos que la Imago Dei, es el sello del Creador impreso en el ser humano, que lo distingue tanto de Dios como criatura suya, y del resto de la creación en dignidad, conocimiento, racionalidad, rectitud y santidad, y que vemos claramente en el Dios-hombre Jesucristo, a cuya imagen el Espíritu Santo nos transforma día con día.

Médico graduado de la Universidad Anáhuac Mayab. Director y Fundador de Enviados México. Estudiante de Maestrías en Divinidades y en Estudios Teológicos del Seminario Teológico Reformado de Charlotte, Carolina del Norte. Ha publicado entradas en otros ministerios como Dios es Santo; y artículos oficiales en el Christian Research Institute. Pasión creciente por la Palabra, y pasión por su país. Promoviendo la Reforma en México, Por Su Gracia…Para su Gloria.

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