13 Dic 2021

¿Qué Son las Parábolas?

selective photography of skeleton key hanging
Por Dr. J. Alberto Paredes

Parábolas: ¿Qué son y cómo interpretarlas?

A través de los evangelios, es común leer que Jesús enseñaba en parábolas a grandes audiencias (Mr. 4:33), y en muchas ocaciones tenemos también el contenido e incluso la interpretación de aquellas parábolas. En nuestro tiempo, el uso de parábolas es menos común. Esto puede hacer que al acercarnos a ellas en la Biblia nos sea un poco más difícil comprenderlas o interpretarlas.

Por un lado, debemos recordar que eso es normal. Parte del propósito de las parábolas es esconder información (Mr 4:10-12). Por otro lado, las parábolas están para ser estudiadas y comprendidas por los hijos de Dios (Mr 4:35). En fin, existe esta tensión entre la naturaleza un tanto enigmática de la parábola, y la realidad de que, para la iglesia, todas estas cosas son reveladas y hechas claras a través del ministerio del Espíritu Santo (1 Co 2:10-11).

A la hora de interpretar parábolas, existen, de forma general, dos grandes escuelas o modelos de interpretación.

Modelo Alegórico

El Modelo Alegórico básicamente propone que los elementos en una parábola tienen, de forma general, dos capas de siginficado. Es decir, los elementos literales en la parábola apuntan a una realidad superior fuera de la parábola. La parábola puede ser leída en forma literal, como una historia congruente. Pero cuando se definen los elementos que conforman la parábola, entonces esta misma historia cobra un significado más allá del significado literal.

Por supuesto, este método puede ser abusado. Antes de la reforma, el método de alegorización se había llevado al extremo. Interesantemente, uno de los que llevaron al extremo este método de interpretación fue nada más y nada menos que Agustín de Hipona. Su método consistía en otorgar significado a cada elemento de la parábola por más minúsculo que fuese con tal de contar de nueva cuenta toda la historia de redención desde la parábola misma. Si bien debemos darle crédito por la creatividad, Agustín llevó la alegorización a un extremo que no hace justicia al propósito del texto. Pero, ¿qué otra opción tenemos?

Modelo de Un Único Punto Central

A modo de reacción contra el modelo alegórico, algunos han propuesto un modelo que busca resaltar un único punto central en cada parábola. El paradigma de esta posición es que la parábola no esta compuesta de elementos que apuntan a otras realidades y capas de significado, sino que son solo una forma de enseñar una gran idea moral.

Parte del problema con esta postura es que pierde de vista la realidad de los elementos que existen en las parábolas. Si bien no todo debe ser alegorizado, perder toda alegorización es un problema aún mayor. Jesús mismo en su interpretación de parábolas muestra cómo distintos elementos tienen un significado más allá del literal, lo que le da distintas capas de significado (Mr 4:14-20).

Modelo Alegórico Moderado

Permítanme presentar un argumento para lo que llamaremos un «Modelo Alegórico Moderado». Este en realidad no es un modelo distinto al Modelo Alegórico. Mas bien, es el mismo modelo pero aplicado con moderación y sin esperar que cada pequeño elemento de la parábola tenga un significado asignado.

Aquí presento pues, cinco breves razones para adoptar un modelo alegórico moderado:

Trasfondo del Antiguo Testamento: Si observamos de cerca las parábolas, pronto nos damos cuenta que no son únicas del Nuevo Testamento. Pensemos por ejemplo en la confrontación del profeta Natán al Rey David (2 Sa 12:1-7). Natán relata una parábola donde evidentemente cada elemento tiene una contraparte en el mundo real, y este movimiento se hace claro con la última línea: «Tu eres ese hombre» (2 Sa 12:7).

Parábolas Rabínicas: Al estudiar literatura del período del judaísmo del segundo templo, vemos también que el uso de parábolas es bastante regular. Estas parábolas también poseen la capa literal, y la capa alegórica de interpretación. Interesantemente, algunos de los temas centrales de estas parábolas son los banquetes, las bodas, y la agricultura. Esto es muy parecido a lo que encontramos en el Nuevo Testamento.

La Interpretación de Jesús: Si bien muchas de las parábolas no están inmediatamente interpretadas en la Escritura, por lo menos tenemos una ocasión en la que Jesús mismo interpreta su parábola para sus apóstoles (Mr 4:14-20), y en ese mismo contexto, tenemos que Jesús en privado interpretaba estas parábolas para ellos (Mr 4:35). Así pues, con la interpretación alegórica de Jesús, tenemos un paradigma para la interpretación de sus otras parábolas.

No Todo Se Alegoriza: Comparto la preocupación de quienes temen que la alegorización se salga de control. Pero podemos marcar algunas pautas para no llevar la alegorización al extremo. En primer lugar, la Biblia se interpreta a sí misma, y el contexto inmediato nos dará mucha luz sobre el propósito de cada parábola en particular. Por otro lado, toda alegorización tiene límites. Tomemos el ejemplo de la parábola de la viuda y el juez injusto (Lc 18:1-8). El propósito de la parábola claramente es alentar a la oración (Lc 18:1) y la fe persistente (Lc 18:8). Y, si bien podemos decir que la viuda es una imagen del creyente en oración, ¡no podemos decir que el juez injusto es una imagen de quién es Dios! En otras palabras, aún dentro de la alegorización tenemos límites.

Algunas Parábolas Tienes de Una Idea Central: Nuevamente, entendemos el cuidado que quienes toman el modelo de una sola idea quieren tener para evitar la sobre interpretación. Sin embargo, existen parábolas que tienes más de una gran idea. Consideremos la parábola del hijo pródigo. Parecen haber dos líneas de enseñanza en la parábola. Por un lado, se enseña la misericordia, amor, paciencia, y perdón de Dios como un padre amoroso para con sus hijos. Sin embargo, no podemos perder de vista la actitud del otro hijo, el que sí obedecía, el que no se alegró con su padre cuando el pródigo regresó. ¿De verdad debemos decidir entre una de las dos enseñanzas? No. La Biblia en su contexto enfatiza ambas.

En fin, es mi convicción que, al utilizar el método alegórico de modo responsable para las parábolas, tomaremos lo mejor de ellas. Por supuesto, como hemos mencionado anteriormente, debemos ser responsables en estudiar su contexto y propósito considerando la situación en la que cada una de esas enseñanzas es hecha.

Médico graduado de la Universidad Anáhuac Mayab. Director y Fundador de Enviados México. Estudiante de Maestrías en Divinidades y en Estudios Teológicos del Seminario Teológico Reformado de Charlotte, Carolina del Norte. Ha publicado entradas en otros ministerios como Dios es Santo; y artículos oficiales en el Christian Research Institute. Pasión creciente por la Palabra, y pasión por su país. Promoviendo la Reforma en México, Por Su Gracia…Para su Gloria.

Otros artículos

Nota Informativa:

Estimado lector:

El siguiente comunicado es para recordar que nuestro sitio web esta en proceso de actualización, por lo que solicitamos sus oraciones.

Esperamos concluir el proceso en Octubre 2020, por lo que en el transcurso puede experimentar inoportunos cambios en el formato.

Si necesita alguna asistencia, no dude en contactarnos.