1 Oct 2018

Suplemento Para Redactores

Por Laura Amador Avilés.
Amados hermanos, las letras escritas en rojo han sido adiciones recientes. Suplicamos no pasen inadvertidas.

Bienvenido al equipo de redacción de Enviados México.

Nuestro propósito es:

Glorificar a Dios mediante la clara exposición del evangelio aplicado a temas relevantes para Latinoamérica. 

A continuación, ponemos a tu disposición algunos puntos que te podrían servir como guía, o podrían ser de utilidad al momento de redactar un artículo para el sitio. Confiamos que en conjunto y subordinados a la sabiduría que viene del Espíritu a través del riguroso estudio de Su palabra, es responsable establecer parámetros y lineamientos que nos ayuden a redactar cada vez mejor, para la gloria de Dios.

  1. Tema Específico. Elige un tema específico y mantente ahí. El tema lo puedes elegir de muchas formas; ¿Qué ha dado vueltas en tu cabeza recientemente? ¿Qué necesidad has percibido del entorno social o eclesiástico en el que te encuentras? ¿Qué tema te interesa que los demás conozcan? ¿Qué temas dominas más que otros? ¿Qué tema se debería retomar en la iglesia? ¿Cómo deberíamos influir los cristianos en áreas específicas? Etc. Dios muchas veces utiliza estas circunstancias para llamarnos a escribir para Su gloria. Mantenernos en el tema que hemos elegido es importante. De no hacerlo, podríamos vernos tentados a divagar tanto, que el lector pierda la atención sobre lo que escribe, o que nuestra redacción pierda el sentido.
  2. Enfoque Especial.Una vez que hayas determinado un tema específico, decide el enfoque, la perspectiva o el énfasis desde el cual cubrirás el tema. Decide si el artículo tratará un tema puramente teológico o filosófico, o bien, será teología aplicada, reformacional, o práctica. Ejemplo:
    1. Tema, Teológico: ¿Por qué Dios permite la maldad en el mundo?
    2. Tema Práctico: El vivir del creyente, pagando bien por mal.

Aunque ambos títulos abarcan el problema del mal, uno hace un énfasis teológico/filosófico y el otro hace un énfasis práctico. Si bien, cada artículo debe tener una base teológica y una aplicación práctica, ahora estamos hablando específicamente del énfasis del escrito.

  1. Amor al Lector. Es común que los redactores estemos enamorados de la lectura, y por lo mismo, es común que nuestro vocabulario tienda a ser algo más amplio que el de un internauta que, sin querer, llegó al sitio. Por este motivo, debemos ser sensibles para con los lectores, y mostrar amor, tratando de evitar palabras pomposas, grandilocuencias, y cuidar la perspicuidad de nuestra redacción, evitando así, el desánimo del lector. Y para no ir contra-sensum de aquello que se quiere convencer en este punto, debo explicar el significado de las palabras:
    1. PompaExhibición gratuita o alarde de medios que denotan riqueza o importancia.
    2. GrandilocuenciaEstilo sublime, elevado, en especial en las obras artísticas o literarias.
    3. PerspicuidadAtributo que denota claridad y sencillez, más no simplicidad, en un escrito o un mensaje.
    4. Contra-sensum: Frase latina que significa: en sentido opuesto; o, en sentido contrario.

Así pues, en lugar de escribir:

«Era presuroso menester que el conglomerado humano reparara en la inexistencia o, más bien, la erroneidad del concepto dualista entre la soberanía de Dios y la responsabilidad humana desde una perspectiva bíblica…»

Podríamos escribir:

«Era necesario que las personas se dieran cuenta que la Biblia enseña que la soberanía de Dios y la responsabilidad humana no son opuestos…»

Ahora bien, existirán ocasiones cuando tengamos que usar una palabra poco común por no encontrar otra que exprese mejor nuestra idea, en tal caso, el amor para con el lector se demuestra al explicar el significado de la palabra inusual de la manera más sencilla posible. Además, para estas palabras, y palabras en otro idoma, como el latín, sugerimos el uso de itálicas y/o considerar aclarar entre paréntesis el significado de las mismas. 

Ejemplo:

«Aunque la mayoría de los reformados creen que el significado de simil justum et peccator (a la vez justo y pecador) prevalece hasta nuestros días, hay quienes definden que lo que entendemos hoy por el uso de esa frase es se ha desvirtuado con el tiempo…»

Es también importante cuidar el estilo de nuestra redacción. Evitemos un estilo científico, abusando de números, estadísticas, gráficos (aunque eventualmente sean necesarios y tengan su lugar en la redacción) y otros datos que no a todo lector interesa, y procurando reflejar un estilo pastoral, en el sentido de que estemos dispuestos a sacrificar nuestro orgullo intelectualista, con tal de llegar al corazón del lector. A fin de cuentas, escribimos para reflejar la gloria de Dios y extender Su reino, y no para hacer alarde de nuestro conocimiento.

  1. Aprovechen Bien el Tiempo. No sólo su tiempo, sino el de los lectores. El tiempo actualmente es algo muy preciado para las personas, y los artículos demasiado largos tienden a ser abandonados sin terminar. Por tal motivo, recomendamos cuidar la longitud de sus artículos procurando que todo lector sea expuesto al evangelio, con lo que normalmente cierran los artículos. Deseamos que todos los lectores lleguen a la conclusión de cada uno de los artículos. En ocasiones, seremos inspirados a escribir más, una solución a esto es dividir el artículo en dos partes:
    1. La Autoridad de la Escritura Parte 1
    2. La Autoridad de la Escritura Parte 2

Esto ayuda al lector a leer hasta el final el artículo, y obtener una visión más amplia de la verdad que se quiere exponer, sin embargo, no todos los lectores llegan a leer las segundas partes, de manera que debemos dejar esto para ocasiones realmente especiales y solo en casos necesarios.

Para cuidar la longitud de los artículos, se recomienda escribirlos en algún procesador de texto, con las siguientes características:

  • Tamaño de Papel: A4
  • Márgenes: 1” x 1” (normal de Word)
  • Tipo de Letra: Times New Roman
  • Espaciado: 2.0
  • Tamaño de Letra:
  • Título: 16
  • Subtítulo: 14 (negritas)
  • Cuerpo: 12
  • Referencias: 11 (todas al finalizar el texto y no a pie de página)
  • Texto Bíblico: Itálica
  • Énfasis: Subrayado

Modificación: NO MÁS de 8 cuartillas bajo este formato, y no menos de 1 cuartilla. La persona promedio leerá un artículo siempre que pueda hacerlo entre 3 y 8 minutos, y la persona promedio puede leer una página por minuto bajo este formato.

  1. Expongan la Palabra. Sea que estemos hablando de un tema de la vida cotidiana, o del más alto concepto teológico, siempre, siempre, procuren exponer el evangelio de Cristo y cómo es relevante en el tema específico desarrollado.

A continuación, un esquema con ejemplos que podría ayudar a desarrollar el cuerpo de las redacciones:

  1. Título: La Corrupción y el Cristianismo: México
    • Adición. Todos los títulos deben llevar cada Palabra en Mayúscula excepto artículos y conjunciones. Ejemplos:
      • Incorrecto: Y ahora, ¿cómo vivieremos? Correcto: Y Ahora, ¿Cómo Viviremos?
      • Incorrecto: Los Discípulos Y El Maestro. Correcto: Los Discípulos y el Maestro.
    • En el caso de títulos dentro de una serie, tratemos de dar distintos títulos a cada artículo dentro de la serie, y como primer subtítulo indicar la serie a la cual pertenecer. Ejemplos:
      • Incorrectos:
        • Libro del Génesis, Parte 1, Creación en 6 Días.
        • Libro del Génesis Segunda Parte, La Creación del Hombre.
        • Libro del Génesis Parte III, La Caída.
      • Correcto:
        1. Creación en Seis Días
          • Libro del Génesis Parte I
        2. La Creación del Hombre
          • Libros del Génesis Parte II
        3. La Caída
          • Libro del Génesis Parte III
  2. Cuerpo:
    • Introducción: Puede ser una pregunta o una historia que nos lleve a pensar en el tema a desarrollar.
    • Planteamiento del Problema: ¿Cómo afecta tener una perspectiva errónea de este tema, o cuál es la manera como el tema específico presenta el mundo caído en el que vivimos?
  3. El Evangelio como la Solución al Problema: ¿Cómo el evangelio es necesario para redimir la cuestión que estamos tratando?
  4. Conclusiones:Puede ser la reflexión, un llamado a la acción, el examinarnos a nosotros mismos, incluso puede ser una doxología por la manera como Cristo permite redimir esta área específica.
  5. Referencias: En caso de existir, se enumerarán hasta el final.

Adición: Aunque pueda ser útil utilizar subtítulos al momento de redactar, evitemos el uso de los subtítulos genéricos como «indtroducción, cuerpo, o conclusiones», en el escrito final, a menos de que sean estrictamente necesarios. 

Por Ejemplo, dado el tema: «Estudiando la Biblia»,

En lugar de escribir «Introducción«, podemos subtitular, «La Importancia de Estudiar la Palabra».

En vez de escribir «cuerpo, Punto 1, punto 2, punto 3,» escribiremos, por ejemplo, 

  • ¿Cómo estudiar la Escritura?
    • En Humildad
    • En Oración
    • El Método

En vez de escribir «Conclusiones», podremos escribir: ‘Un Llamado a Estudiar el Libro’, o bien ‘Reflexiones Finales’.

Citas:

  • El uso correcto de la fuentes es posible y deseable entre nosotros. Los formatos Turabian, Chicago, SBL 2, y APA son aceptables, sólo solicitamos consistencia en un mismo artículo, es decir, no combinemos formatos de citas en la misma publicación. 
  • No es necesario mostrar una bibliografía al final de un artículo. Las citas al final son sufuciente. 

Todas estas son recomendaciones que nos ayudarán a unificar un estilo de redacción que tenga como características, la claridad y la sencillez de la exposición de la verdad bíblica, sin que sea simplista, y que tenga como propósito, glorificar a Dios mediante la clara exposición del evangelio aplicado a temas relevantes para nuestro país.

Además, ayudarán a nuestros editores en su trabajo, y los artículos podrán ser publicados más rápidamente. 

Por último, recordamos las palabras de Pablo a Tito:

…Palabra fiel es ésta, y en cuanto a estas cosas quiero que hables con firmeza, para que los que han creído en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles para los hombres. Pero evita controversias necias, genealogías, contiendas y discusiones acerca de la ley, porque son sin provecho y sin valor…

Tito 3:8-9

 

Lic. Laura Amador, editor general.

Licenciada en Derecho. Estudiante de Consejería Bíblica en RTS. Casada con Alberto Paredes y madre de una niña.

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